Los Yoga Sutras de Patanjali
Los Yoga Sutras de Patanjali

Los Yoga Sūtra, son el texto fundamental de la doctrina yóguica.  Constan de 195 aforismos (sūtras), o frases cortas formadas con palabras muy precisas bajo estrictas reglas gramaticales. Cada sūtra es el resumen de un diálogo mantenido entre maestro y discípulo sobre el Yoga Darśana. El conjunto de dichas notas constituye el texto Yoga Sūtra. Dichos aforismos en muchas ocasiones se enlazan uno con otro para exponer una línea de pensamiento coherente.

Dado que su composición se atribuye tradicionalmente al sabio Patañjali, se suele hacer referencia a la obra como Patañjala Sūtra, y a su doctrina como Patañjali Yoga.

Lo poco que se conoce de su supuesto autor es legendario y está lleno de contradicciones. Mitológicamente se le considera como una encarnación del dios serpiente Ādi Śeṣa, que rodea y sostiene el universo en forma de Océano Cósmico.

Aunque los Yoga Sūtra se datan entre el siglo II a.C. y el siglo VI d.C., sin embargo aún no se ha podido determinar claramente la identidad de su recopilador ni la fecha exacta de su escritura. La redacción del primero de los Yoga Sūtra podría identificarse con Patañjali, el filólogo hindú del siglo II a. C.

¿Cómo está compuesto?

Los Yoga Sūtra, el texto fundamental de la doctrina yoga, constan de 195 aforismos (sūtras), o frases cortas formadas con palabras técnicas muy precisas bajo estrictas reglas gramaticales. Cada sūtra es el resumen de un diálogo mantenido entre maestro y discípulo sobre el Yoga Darśana. El conjunto de dichos resúmenes o notas constituye el texto Yoga Sūtra. Cuyas 4 partes tienen un título, el que, si bien expresa la idea fundamental, no agota la gama de temas tratados.

  1. El primero de ellos consta de 51 aforismos dedicados a la naturaleza general del yoga y su técnica: "la interiorización completa" (Samādhi Pāda, lit)
  2. El segundo se titula "la práctica" (Sādhana Pāda, lit. “una de las cuatro partes [que conducen hacia el yoga], cuyo objetivo es el sādhana”); esta sección trata de las condiciones de la vida humana y la angustia inherente a dicha condición para intentar responder a la pregunta: "¿por qué practicar yoga?". Se exponen los impedimentos, sus causas y sus consecuencias; finalmente, se analizan los medios externos o cinco primeras prácticas del yoga de ocho pasos. Consta de 55 aforismos.
  3. El tercero está dedicado a "las facultades excepcionales" (Vibhūti Pāda, lit. “una de las cuatro partes [que conducen hacia el yoga], cuyo objetivo es el vibhūti”), con otros 55 aforismos (o 56, según algunas versiones), se exponen los medios internos que completan los externos dentro del yoga de los ocho pasos, y se discute en detalle sobre los siddhi o poderes extraordinarios que desafían las leyes de la ciencia. Tales poderes se logran voluntaria o involuntariamente durante el transcurso de la práctica.
  4. El último trata la parte más filosófica y sutilmente polémica, se refiere a “la independencia o aislamiento trascendental” (Kaivalya Pāda, lit. “una de las cuatro partes [que conducen hacia el yoga], cuyo objetivo es el kaivalya”); con sólo 34 aforismos (o 33, según algunas versiones), en ella se tratan problemas filosóficos implicados en el estudio y práctica del sistema, especialmente dos cuestiones fundamentales de la metafísica: el tiempo y la naturaleza del conocimiento.

Ashtanga Yoga: El Yoga de los Ocho Pasos

Patañjali establece el yoga de los ocho pasos como desarrollo de las acciones a seguir por el yogui, abarcando toda la técnica del yoga tal como se ha divulgado en Occidente.

La práctica continuada del yoga de ocho pasos destruye las impurezas y lleva la luz de la comprensión hacia el conocimiento discriminatorio (II.28)

Los ocho miembros del yoga son: abstenciones, observancias, posiciones, control de la energía fundamental, abstracción sensorial, concentración, meditación e interiorización completa (II.29)
Patanjali dividió la práctica del yoga en ocho “miembros” o partes, según el siguiente orden:

Yamas (Principios éticos)
Niyama (Principios de Comportamiento)
Asana  (Posturas Corporales)
Pranayama (Control de la Respiración)
Pratyahara  (Control de los Sentidos)
Dharana (Concentración)
Dhyana  (Meditación)
Samadhi  (Liberación)

El aṣhṭāṅga yoga, o yoga de los ocho pasos, constituye un conjunto de técnicas complementarias entre sí que engloban toda la actividad del yogui, desde lo más tosco hasta lo más sutil.

Los cinco primeros pasos constituyen la práctica “exterior” al suponer que el yogui se encuentra abierto a las sensaciones (sociales, personales, corporales, etc.), las cuales modela para buscar la interiorización. Una vez dominados los sentidos en la quinta etapa, las tres últimas permiten profundizar progresivamente en el mundo interior del yogui hasta alcanzar el objetivo. Estos tres pasos constituyen por tanto la práctica interior, que más adelante se unifica en una sola técnica: el control mental, o saṃyama.

A primera vista podría pensarse que se trata de una serie escalonada de técnicas, debiendo superar la primera antes de iniciar la siguiente, pero realmente, cuando se profundiza lo suficiente en uno de los pasos, los otros aspectos del aṣhṭāṅga yoga también lo hacen de forma automática. Por ello, lo ideal es practicar cada uno de los ocho pasos simultáneamente, buscando siempre la armonía en la práctica.

Los Yoga Sutras de Patanjali

Raja Yoga – Yoga del Control Mental

El Yoga sutra recoge la sabiduría tradicional y da lugar a la Filosofía del Yoga, que Patanjali denominará Ashtanga o “yoga de los ocho miembros u ocho partes”. Posteriormente sus enseñanzas serán conocidas con el nombre de Raja-Yoga.

El Raja-Yoga plantea la ética, la epistemología y la metafísica, conjuntamente con la Práctica de Ejercicios Físicos (Posturas, Asana), el Dominio de la Energía Vital (Control de la Respiración, Pranayama), el Control de los Sentidos (Disminuir la Actividad Sensorial, Pratyahara), la Concentración (Unidireccionalidad de la Mente, Dharana), la Meditación (Proceso de Comprensión, Dhayana) y la Absorción (Comprender e identificarse con lo Comprendido, Samadhi) con el fin de conseguir la liberación (moksha) que Desasocia o Aísla (Kaivalya) al Ser (Purusha) de la Naturaleza/Materia (Pakriti).

Los beneficios de la meditación son básicamente espirituales, pero como el ser humano es un todo integrado, estos repercuten directamente sobre el cuerpo físico, y el principal es conquistar la paz mental y espiritual.

La meditación además ayuda en: la claridad de ideas, el discernimiento, calma las emociones, disminuye ansiedades, aumenta la concentración mental, desarrolla la fuerza de voluntad y la memoria, agudiza el intelecto, da fuerza espiritual interior y autoconfianza, otorga paciencia, alegría, aumenta la energía y la intuición, las dudas y los miedos son reemplazados por la una fe en sí mismo más profunda y esto aumenta la autoestima.

Así se obtiene la calma y la quietud mental y la energía se conducen por caminos constructivos.
La mente es una inapreciable bio- computadora, y puede ser nuestra mejor amiga. Meditar significa desconectar el interruptor de la mente cuando no se necesita, para dejarla descansar tranquila, libre de su cualidad de incesante charlatana.

Como un caudaloso río, cuando es adecuadamente dirigido mediante represas y canales, crea una abundante reserva de agua, previene el hambre y proporciona fuerza a las industrias, así también la mente, cuando es adecuadamente controlada, proporciona una gran reserva de paz y genera abundante energía para la elevación del hombre.

Reflexiones sobre la meditación

La meditación es el proceso de llegar a conocerse y disfrutar de sí mismo, de saber quién se es interiormente. A través de ella se descubre un Yo diferente a la persona estresada y preocupada que corre en contra del tiempo. Se comienza a tomar consciencia de ese Ser que está por encima de lo humano, del cuerpo físico y se empieza a descubrir un océano de paz, justo ahí en ese umbral.

La palabra meditación proviene de la misma raíz que la palabra latina “mederi” que significa “sanar”. Puede considerarse como un proceso de curación, tanto emocional como mental y físico.
Se trata de un fenómeno universal, ayuda a iluminar el mundo interior, es el arte de estar consciente de lo que pasa dentro de uno y a su alrededor.

El espacio físico y el ambiente Antes de iniciar a practicar las diferentes técnicas es útil tener en cuenta:

- Siempre estar en posición cómoda, sentado con la espalda derecha, puede hacerlo en un almohadón en el suelo las piernas cruzadas o en una silla. Nunca acostado puesto que la energía ingresa al cuerpo de manera vertical a través de los chakras o centros de energía y así están dispuestos en el cuerpo, de cabeza a pies.
- Elija un lugar tranquilo, lejos del ruido y de distracciones, que sea siempre el mismo sitio.
- Puede poner una música tranquila y relajante si eso es de ayuda (con excepción de la técnica de Nispanda bhava, que se realiza con los sonidos del ambiente. 
- Puede aromatizar el ambiente con sahumerio si es de su agrado, si no lo es técnica de relajación con panayana sedante,

Verá como sin darse cuenta, comenzara a experimentar una alegría diferente, nacida desde el centro de su Ser y todos los escollos del camino, serán vistos como oportunidades de crecimiento y aprendizaje en este sendero que llamamos Vida.