Maestro Dalai Lama

Los Dalai Lama son las manifestaciones Bodhisattva de la Compasión, quienes eligen reencarnar para servir a todos los seres.

El apelativo significa “Océano de sabiduría”, aunque los tibetanos generalmente se refieren a Su Santidad como “Yeshe Norbu”, o simplemente “Kundum” (Presencia).


Tenzin Gyatso Sisunwangyal Tsungpa Mapai Dephal Sangpo, “El Sagrado, Suave Gloria, Poderoso en el Hablar, Puro de Mente, Divinamente Sabio, Recipiente de la Fe, Ancho como el Océano”, el decimocuarto Dalai Lama, es el líder espiritual y político del pueblo tibetano.

De acuerdo a la tradición, Tenzin Gyatso fue reconocido como reencarnación de su predecesor –el XIII Dalai Lama-- a los dos años de edad. A los seis comenzó su educación, y a los veinticinco años obtuvo, con honores, el doctorado en filosofía budista.

En 1950, cuando sólo tenía dieciséis años, fue llamado a asumir todo el poder político del Tibet; nueve años más tarde se exilió en la India a causa de la ocupación china de su país.

Durante su exilio, Su Santidad apeló a las Naciones Unidas, organismo del cual obtuvo tres resoluciones favorables –en 1959, 1961 y 1965-- adoptadas por la Asamblea General. En 1963, promulgó un proyecto de Constitución que establecía una forma democrática de gobierno para el Tibet.

Actualmente, continúa ofreciendo iniciativas para resolver la problemática tibetana, como el Plan de Cinco Puntos, propuesto en 1987 ante el Congreso de Derechos Humanos, es el mismo plan presentado en Estrasburgo en 1988.

Mientras tanto, no ha cesado de establecer instituciones educativas, culturales y religiosas y de contribuir a la preservación de la identidad tibetana. Al mismo tiempo, ha trabajado intensamente para el beneficio de los hombres de todo el planeta.

En virtud de todo ello, “primera y principalmente por su firme oposición al uso de la violencia en la lucha de su pueblo para recuperar su libertad”, le fue otorgado en 1989 el Premio Nóbel de la Paz.

Su Santidad ha visitado los Estados Unidos, Canadá, Europa Occidental, el Reino Unido, la ex Unión Soviética, Mongolia, Grecia, Japón, Tailandia, Malasia, Singapur, Indonesia, Nepal, Australia, Costa Rica, México, Noruega, Bulgaria, Lituania y la Argentina, entre muchos otros países.

Si bien el exilio del Dalai Lama ha sido una tragedia nacional de inmensa magnitud para el pueblo del Tibet, no carece de beneficios para el resto del mundo, pues ha impulsado a este notable individuo a abandonar su sereno reino medieval en el Techo del Mundo para salir a la compleja realidad de nuestros días. Desde su sede, en el territorio indio de los Himalayas, el Dalai Lama personifica las enseñanzas del Buda, sacrificando sus deseos personales por el bienestar general, y actuando no sólo en beneficio del pueblo tibetano, sino en beneficio de todos los seres vivos.