Manipura
El chakra del plexo solar


“El chakra Manipura es como el sol de la mañana. Meditando sobre él con la vista fija en la punta de la nariz podríamos mover el mundo.”
Gorakshashatakam, siglo X


El nombre sánscrito del tercer chakra es Manipura, “gema brillante”. El símbolo hindú de Manipura es el loto de diez pétalos que posee en su interior un triángulo invertido rodeado por tres cruces esvásticas que simbolizan el fuego. A menudo también se representa con un cordero. Está vinculado a Agni, el dios del fuego: un elemento poderoso que transforma al metal en objetos útiles o de gran belleza.

Se relaciona a este centro de energía con el poder y la fuerza de voluntad que tiene que ver con la transformación del ser. Es el poder que reconoce las diferencias, pero que transciende los desafíos de la polaridad, relacionados con el chakra segundo o del sacro, para obtener un nuevo punto de equilibrio.

La relación de Manipura con el cuerpo

El tercer centro resuena con el color amarillo y está ubicado entre el ombligo y la base del esternón. Las partes del cuerpo asociadas a él son los órganos que forman el sistema digestivo y los músculos. Los problemas de salud más frecuentes tienen que ver con las úlceras de estómago, la fatiga crónica, los problemas digestivos, las alergias y la diabetes. Y las disfunciones emocionales: quien sufre problemas en este chakra necesita tener el control sobre todo, es hipersensible a las críticas, padece tendencias adictivas, reacciona con agresividad y sufre de baja autoestima.

Mediante el fortalecimiento y estímulo del plexo solar se puede alcanzar un estado en el cual se eliminan los miedos a las críticas y al rechazo de los demás y se puede fortalecer la propia identidad, para tener la capacidad de enfrentar cualquier problema.

Manipura y las vibraciones de los alimentos

La comida tiene propiedades vibracionales básicas por encima y más allá de su valor como alimento. Estas cualidades tienen ciertas correspondencias aproximadas con los distintos niveles chákricos. Por ejemplo, las féculas están relacionadas con este chakra. Como están destinadas a la conversión en energía, se las vincula con el fuego, el elemento de Manipura. El harina de cereales integrales se asimila mejor que las harinas refinadas. La adicción a nutrientes “energéticos” de efecto rápido como los azúcares simples revelan un desequilibrio del chakra del plexo solar.

Arquetipos del tercer chakra

Mientras que los primeros chakras tenían que ver con nuestras relaciones hacia los demás, el tercer chakra tiene relación con nuestra autoestima y nuestro poder personal. Sus arquetipos son el Guerrero Espiritual y el Esclavo del Trabajo.

• El poder del Guerrero Espiritual está en la fuerza interior, atemperada por la creencia de que la guía de sus actos está dada por un Ser Superior. Esta fuerza aparece con mayor intensidad cuando se enfrenta a desafíos difíciles de sortear.

• El Esclavo del Trabajo depende del reconocimiento y de la aprobación de los demás, ya que ve en los otros las capacidades y el poder que desearía tener, sin ser consciente de que él también los posee. Algunos Esclavos del Trabajo tienen un Guerrero Espiritual esperando el momento de hacerse notar.

Cristales relacionados con este chakra

La metáfora del Sol y su relación con el poder del plexo solar hacen que se relacione a Manipura con el color amarillo. Por lo tanto, las piedras que corresponden a este centro de energía son el citrino amarillo, la calcita, la piedra solar y la malaquita.

• Citrino amarillo: utilizado sobre el plexo solar, este cristal mejora la autoconfianza y contribuye a superar la atracción hacia las sustancias adictivas. Dentro del plano físico, es beneficioso para los problemas digestivos.

• Calcita: se dice que la calcita intensifica la energía de este chakra, ayudando a eliminar cualquier posible bloqueo. En el plano físico, es excelente para los problemas relacionados con disfunciones del páncreas, los riñones o el bazo.

• Piedra solar: es útil para reducir la tensión del estómago y para el alivio de las úlceras.

• Malaquita: cristal verde con unas vetas muy características, si se lo coloca sobre el corazón, favorece la compasión necesaria para asegurarse de no dar un fin equivocado al poder personal.