Un ingenioso modo de relajarse

“Haga el experimento de descansar tendido sobre una hamaca y verá cómo podrá dormir más pronto, con un sueño más reparador. Yo misma tengo mi hamaca en nuestro centro de la calle Echeverría, y cuando estoy allí me columpio a ratos para tomarme cortos descansos durante el día, en medio de mi apretada agenda.”

Un artefacto muy popular en la India para la relajación consiste en un gran columpio, por lo que en casi todos los hogares se encontrará uno en alguna habitación o en la terraza. Se trata de una hamaca suficientemente cómoda para recostarse y echar un sueñecito, meciéndose. Todos los matrimonios con hijos pequeños conocen el efecto sedante que ejerce mecer a un niño; las criaturas dejan de llorar y se quedan dormidas en cuanto alguien mueve acompasadamente sus cunas. No entiendo por qué columpiarse no goza de mayor popularidad en Estados Unidos, costumbre que dio gran vitalidad y aspecto jovial al extinto presidente John F. Kennedy. Obviamente, hay algo muy relajante en el movimiento mecedor, pero es probable que la gente considere que es algo así como una regresión a la infancia y por tal motivo evita ese agradable método de relajación. Olvídese de semejante idea. Haga el experimento de descansar tendido sobre una hamaca y verá cómo podrá dormir más pronto, con un sueño más reparador. Yo misma tengo mi hamaca en nuestro centro de la calle Echeverría, y cuando estoy allí me columpio a ratos para tomarme cortos descansos durante el día, en medio de mi apretada agenda.

Siempre le digo a todos que, en la medida de lo posible, se compren una, de tipo paraguayo, y la instalen en su casa. Una señora que siguió mi sugerencia me comentó una vez: “Desde que tenemos la hamaca todo cambió en casa, pues ahora, al llegar de la calle, nos cambiamos de ropa y nos entregamos a su movimiento. Su ritmo suave es relajante; y se establece una armonía diferente en el ambiente que compartimos en el hogar”. Cualquiera puede probarlo y comprobar los resultados positivos. Por eso les recomiendo tener una en casa.

Indra Devi