A respirar también se aprende

"Nadie nos enseña a respirar; ni la familia, ni la escuela, ni la universidad, ni la iglesia. La mayoría de la gente sólo usa la parte de arriba de los pulmones durante toda su vida. Entonces, ¿para qué tiene la parte baja de los pulmones? ¿Como decoración? No. En Yoga, la respiración enseña a llenar la parte baja, media y alta de los pulmones".

"Una vez -contaba Mataji- un taxista se quejó de que no sabía cómo respirar bien; entonces me bajé del auto en Juncal y Rodríguez Peña y le enseñé. Tomé sus manos y las puse sobre mis costillas para mostrarle; es como un acordeón: llenando los pulmones y exhalando. Él lo entendió muy bien, y después dijo: 'Mataji, usted no le va a decir a nadie que le estaba dando clases de Yoga a un taxista en la esquina de Rodríguez Peña y Juncal, ¿no?'. Contesté: '¿Y por qué no?'. Todavía no tengo una respuesta. Si él preguntó, lo más sencillo era enseñarle. Yo no voy a hacer cosas que hagan daño, cosas vulgares...Y le enseñé a respirar. ¿Y saben por qué estaba sorprendido? Porque todavía tenía una cortina entre él y el mundo. Y es tan lindo vivir sin esta cortina, no tener miedo de otras personas, no tener miedo de morir, de vivir, ni de nada..."

La práctica de la respiración que aprendemos en Yoga nos lleva a crear un espacio en el que la voluntad y la mente pueden fluir serenamente

Indra Devi