Respiración Rítmica

La respiración profunda le regala a la mente una increíble sensación de serenidad.
Liberándola de tensiones y angustias, la colma de optimismo, paz y equilibrio.

De acuerdo al profesor Van Lysebeth, autor de Mi primera sesión de Yoga y Pranayama, entre otras obras, en cada inhalación se ingresa al cuerpo un 80% de nitrógeno, un 20% de oxígeno y un 0,4% de dióxido de carbono. El ser humano sólo puede tomar el 1% del oxígeno; el resto lo devuelve a la atmósfera.

En la inhalación ingresa oxígeno (cuanto más prolongada sea, mayor cantidad del vital elemento será incorporada) y en la exhalación salen dióxido de carbono y el oxígeno no utilizado.

En cuanto al prana, que es la energía cósmica, sigue caminos paralelos a los de la respiración: al inhalar ingresa y al exhalar se distribuye.

Muchas veces la respiración puede estar relacionada con actitudes de vida, por ejemplo:

• La inhalación: cuanto más larga es, indica que la persona tiene tendencia a acumular o que le gusta más recibir que dar.

• La exhalación: quienes la realizan en forma muy prolongada son personas proclives a dar en demasía, sin preocuparse mucho por sí mismas.
Como en todos los órdenes de la vida, en este tema también lo mejor es llegar a un equilibrio.

Posición de partida

Sentados cómodamente en postura de loto o, si no resulta cómodo, sentados con las piernas cruzadas en una silla. Es importante conservar la espalda derecha y las manos sobre las rodillas.

Ejecución

La respiración rítmica se realiza de la misma manera que la respiración profunda, sólo que hay que acompasarla, por ejemplo, con el ritmo del corazón; así se establece un ritmo uniforme.

Tomamos el pulso con los dedos índice, mayor y anular de la mano derecha sobre la muñeca izquierda, adquiriendo conciencia de los latidos de nuestro corazón.

Una vez reconocido el ritmo de éste, colocamos las manos sobre las rodillas inhalando profundamente por la nariz mientras contamos mentalmente: 1, 2, 3, 4; retenemos la respiración y contamos 1, 2 y, exhalando por la nariz, volvemos a contar cuatro tiempos. Con la práctica, se pueden aumentar y variar los tiempos de cada etapa. Hay otra respiración, llamada cuadrada, que puede ser, por ejemplo, 3, 3, 3, 3, es decir, tres tiempos para inhalar, tres tiempos para retener con los pulmones llenos, tres tiempos para exhalar y tres tiempos para retener con los pulmones vacíos.

Otra relación para avanzados es 1, 4, 2, es decir que los tiempos de respiración serían 3, 12, 6.
Nota: Cuanto más larga es la retención, se obtiene un mayor aquietamiento de la mente si está entrenada; de no ser así, puede producir angustia. Los principiantes deben abstenerse de realizar retenciones muy prolongadas; únicamente se las aconseja bajo la guía y la supervisión de un profesor o instructor. De lo contrario, se recomienda la respiración profunda.

Concentración

En los tiempos en que se ejecute la respiración.

Tiempo

Practicarla tres o cuatro veces, aumentando una vez por semana hasta que llegue al número deseado, que puede ser sesenta por día (separadas en cuatro series de quince). Lo normal, para una persona entrenada, son 25 minutos por día.

Beneficios

» 
Regula la entrada de oxígeno y prana al organismo.
»  Puede introducir cambios considerables en los estados físico y mental del ser humano, y representa un paso más en la evolución espiritual.
»  Libera del insomnio.
»  Contribuye a adquirir confianza en uno mismo.
»  Brinda optimismo.
»  Se logra serenidad en la mente.
»  Desaparecen la depresión, la ansiedad, los nervios, miedos, soledad, dudas y desesperación.
»  Es una respiración completa, rítmica y consciente.

Mataji también nos aconseja practicar la respiración rítmica cuando estamos caminando, siguiendo el ritmo de nuestros pasos.