La Respiración

¿Por qué respirar por la nariz?

Todo en la naturaleza es armonía y tiene una razón de ser. Absolutamente nada se da porque sí o tiene una función antojadiza. La nariz, órgano fundamental para una buena respiración, así parece confirmarlo.

Aunque parezca una verdad de Perogrullo, el órgano naturalmente destinado para la respiración es la nariz. Tener esto bien en claro es esencial para nuestra salud.

Ventajas de respirar a través de la nariz:

• El aire se filtra por medio de las vellosidades de las narinas.
• Se adecua la temperatura del aire a la del cuerpo.
• Detrás del tabique nasal existe un área en donde conviven naturalmente las bacterias y que hace de filtro bacteriológico.
• Ayuda a mantener activo el sentido del olfato.
• Regula y armoniza la entrada y salida del aire.

Muchas de las personas que se acercan a las clases de Yoga, o son respiradores bucales o están acostumbradas a exhalar por la boca, por lo que deben aprender a revertir esos hábitos.
Cuando se respira correctamente, el aire debe ser tomado por la nariz mientras se mantiene la boca cerrada. Al inhalar, el abdomen se expande suavemente, el diafragma desciende, la caja torácica se abre hacia arriba y hacia afuera. Al exhalar, se contraen armoniosamente en su conjunto. Los pulmones deben trabajar en su totalidad.

Aprendiendo a respirar bien

En el proceso respiratorio podemos distinguir tres etapas: la inhalación, la retención y la exhalación. Con frecuencia, la gente cree que la inhalación es la parte esencial, pero de hecho la clave se encuentra en la exhalación, ya que cuanto más profunda sea ésta, más profunda será también la inhalación.

Una de las características básicas de la respiración yóguica es la retención que se practica al final de cada inhalación y exhalación. El tiempo que dure varía de acuerdo a la habilidad del alumno, que deberá siempre ser guiado por un instructor o profesor experimentado en este tipo de prácticas. Mataji Indra Devi desaconseja la ejecución de ejercicios de respiración con retenciones prolongadas, porque la mente y el cuerpo de los occidentales, en general, no están preparados para ello.

Respiración, prana y estados de ánimo

Así como es necesario inhalar por la nariz para percibir los aromas que se encuentran en el aire, también se debe inspirar por ella para llevar al máximo la cantidad de prana que se absorbe, dado que en el fondo de la nariz se hallan los órganos del olfato, a través de los cuales el prana llega al sistema nervioso central y al cerebro.

Los ejercicios de respiración yóguica enseñan a controlar el prana y, como consecuencia, a controlar la mente, ya que ambos son interdependientes.

A diario nuestros estados mentales, ánimo y emociones se reflejan en la forma en que respiramos. De eso no nos damos cuenta, sucede en forma inconsciente. Pero, de ahora en más, una de las características que va a tener nuestra respiración va a ser la toma de conciencia. Por lo tanto, a través de nuestra respiración vamos a influir conscientemente en nuestros estados de ánimo y nuestras emociones: transformaremos una calle de una sola mano en una avenida para circular en ambas direcciones. Es decir que controlando el aliento podremos también ejercer el control de nuestra mente.

En síntesis, al controlar la respiración no sólo intensificamos la toma de oxígeno y de prana, sino que nos estamos preparando para la práctica de la concentración y la meditación.


Iana y David Lifar, Directores de la Fundación Indra Devi