Las Posturas

Las asanas o posturas no son ejercicios, son posturas que se deben mantener, se asumen en forma conciente, lenta y meditativamente, acompañadas de la respiración completa. Las asanas, Mataji nos dice siempre, tienen influencia sobre nuestros aspectos físicos, mentales y espirituales.

En lo que atañe a lo físico, las posturas ayudan a tonificar y darle flexibilidad a los músculos, ejercen influencia directa sobre el sistema endocrino, al trabajar especificamente sobre la columna vertebral y sus articulaciones le devuelve su movilidad y gracia original, actua sobre el sistema nervioso armonizándolo.

En lo mental, la actitud del practicante debe estar centrada sobre la postura asumida y su respiración. Esa concentración a medida que va ganando en profundidad se va a transformar en una meditación en el asana. Si algún pensamiento extraño se nos cruza mientras estamos en nuestra práctica lo dejamos pasar, no nos enganchamos. Y si sin darse se fue de la actitud centrada en la postura y la respiración, cuando se de cuenta de ello vuelva a retomarala. La diferencia entre un Yogui avanzado y un principiante radica en el tiempo de detener la postura. Un yogui experimentado pueden permanecer horas inmóviles en un asana.

En lo espiritual, producen un efecto profundo, porque lo liberan del miedo, ayudan a cultivar la autoconfianza y la serenidad. Al final de una sesión de Yoga se encontrará relajado y lleno de energía.