¿La calvicie es consecuencia de la mala alimentación?

El cabello, ese hermoso regalo que nos hizo Dios, al igual que todo ser vivo, posee ciclos y ritmos propios, sufre crisis, experimenta constantes cambios. Para cuidarlo bien no basta el uso de reconocidos productos de belleza, sino que es de suma importancia aprender a
alimentarnos mejor.


Más allá del valor puramente estético que una buena cabellera tiene, tanto para hombres como para mujeres, su buen o mal aspecto atestigua también el estado físico y psíquico de su dueño.

Por eso, un cabello vigoroso y brillante es índice inequívoco de equilibrio y salud.
El cabello y su ciclo vital

El pelo está implantado en la dermis y está compuesto por dos partes:


• El tallo capilar, situado encima de la glándula sebácea.
• La raíz, cuya base constituye el bulbo piloso. En esta zona irrigada por vasos sanguíneos, nacen las células cada 39 hs., las que se unen unas a otras y se queratinizan para formar los cabellos.

Si se lo corta transversalmente se pueden distinguir tres capas concéntricas:
• La cutícula, formada por células transparentes de queratina, superpuestas unas a otras como si fueran escamas. Es la capa protectora del pelo.
• El cortex, constituido por células que contienen el pigmento que da el color: la melamina.
- La médula.

El cabello nace, crece y muere. Este ciclo natural y regular que se renueva de 20 a 25 veces a lo largo de la vida se denomina ciclo piloso y está compuesto por tres fases:
1. De crecimiento (anágena), que dura de 2 a 7 años; el 85% de la cabellera se encuentra en esta etapa.
2. De reposo (catágena), que dura de 2 a 3 semanas; el 1% de la cabellera se encuentra en esta etapa.
3. De caída (telógena), que dura 3 meses; el 14% de la cabellera está en esta etapa.
Cada cabello que muere cae y sistemáticamente es reemplazado por uno nuevo.

Cómo influye la alimentación en la salud del cabello

Se llama alopecia a la notable disminución de la cantidad de pelo. Muchísimas son sus causas: estrés, problemas de índole emocional, trastornos hormonales, fiebre, micosis (hongos), mala alimentación (ingesta de comida chatarra), factores hereditarios, algunos medicamentos (anticonceptivos, anti-tumorales) y traumatismos locales (ruleros, ciertas tinturas).

Para que nuestro cabello crezca vigorosamente es necesario que nuestra dieta sea rica en proteínas, ya que el pelo es en un 97% proteínas.

én son esenciales la vitamina A, la B y minerales como el hierro, el cobre, el sílice, el azufre, el zinc y el yodo.

¿Qué pasa cuando no los consumimos en cantidad suficiente?
• La carencia de vitamina A puede hacer que el cabello se vuelva áspero, indócil y con caspa.
• Tanto la falta de vitamina B como de hierro, cobre y yodo puede producir caída o bien hacer que el cabello encanezca prematuramente. También es muy importante la ingesta de zinc porque ayuda a asimilar la vitamina B.

Asesoramiento: Dra. Corina María Río, Dermatóloga Naturista

Algunas sugerencias más para que nuestro cabello luzca diez puntos

1- Si se usa el secador, que sea con aire tibio.

2- Se deben realizar dos lavados: el primero limpia, el segundo nutre.

3- Los productos deben ser siempre de buena calidad.

4- Hay que peinarse y cepillarse con cuidado, ya que, al estar húmedo el folículo piloso, el cabello se cae con mayor facilidad.

5- No conviene abusar de tintes y permanentes (aunque no producen la caída del pelo). En el caso de la tintura, aplicarla cada 30 días, y las permanentes espaciarlas entre 3 y 6 meses.

6- Si la caída es temporal, con estas recomendaciones, en 2 ó 3 meses el cabello vuelve a crecer con total normalidad.

7- Las posturas invertidas como Viparita Karani Mudra (Postura Pelviana Invertida), Sarvangasana (la Vela) y Shirshasana (Parada de Cabeza) favorecen el crecimiento capilar.