Algunos conceptos de medicina ayurvédica.
Más allá del cuerpo físico

El ayurveda, la medicina tradicional hindú, no se limita a dar un diagnóstico al cuerpo “que se ve” sino que va más allá, al más sutil de los planos, el plano cuántico, que no se puede detectar ni con el más sofisticado de los microscopios.

La física explica que la esencia de la naturaleza se encuentra dentro del plano cuántico; es decir, en un nivel muchísimo más pequeño que los átomos y las moléculas. Un cuanto o “quantum” (unidad de la materia o la energía) es entre 10 y 100 millones de veces más pequeño que el más diminuto de los átomos. A este nivel, la materia y la energía son intercambiables.

Según el ayurveda, cada parte de una persona (órganos, células, pensamientos, emociones) tiene su base en el “cuerpo humano mecánico cuántico”. Es decir, por debajo del estómago que reconocemos existe un estómago cuántico, debajo de nuestro corazón físico hay un corazón cuántico.

Las señales invisibles que emite el cuerpo

En tanto el ayurveda toma en cuenta aspectos sutiles de nuestro cuerpo, puede captar y tratar síntomas que desde el punto de vista de la medicina occidental son poco claros, y a los que corrientemente se considera como trastornos psicosomáticos, o sea, producto de las emociones del paciente. Un médico ayurvédico explicaría que son consecuencia de las primeras etapas del desequilibrio de los doshas.

Cuando estas “señales” son tomadas en cuenta desde un principio, son fácilmente tratadas. Para poder “ver” más allá del cuerpo físico, se necesitan técnicas especiales como el diagnóstico del pulso.

Los doshas y las consecuencias de su desequilibrio

El ayurveda señala que la fuerza universal de la vida se manifiesta en tres diferentes formas de energía o doshas: vata, pitta y kapha.

Cada uno de nosotros está “hecho” por una única combinación de estas fuerzas, a la que se llama prakritri, que surge en el momento de la concepción.

Los tres doshas varían de acuerdo con nuestro ambiente, la dieta, las estaciones, el clima, la edad y otros factores. Su equilibrio manifiesta salud y su desequilibrio o vikriti afecta áreas de nuestro cuerpo en forma muy particular.

Por ejemplo, si existe un exceso de vata, podemos sufrir perturbaciones en el colon, como constipación y gases, además de problemas en el sistema nervioso, el sistema inmunológico y las articulaciones. Si existe un exceso de pitta, estamos predispuestos a contraer enfermedades como diarreas, además de problemas en el hígado, tiroides, sangre, ojos y piel. Si el exceso es de kapha, podemos llegar a sufrir enfermedades en nuestro estómago o en los pulmones, producir mucha mucosidad y tener problemas en la metabolización del agua. También enfermedades crónicas como la diabetes o la obesidad.