Anatomía

Sushruta da trescientos huesos, en lugar de los trescientos sesenta tradicionales; la disección era conocida y este autor describe cómo se lo vaciaba al cadáver de sus excrementos, encerrándolo en un cajón, que se sumergía en agua corriente durante siete días y se rodeaba luego con hierbas kusha o con cáñamo para que no fuera devorado por los animales. Las carnes se volvían blandas y disociables, lo que permitía entonces al cirujano abrir la piel con un bastoncito o con un bambú y examinar los órganos del cuerpo.

Este estaba dividido en seis partes principales: anga: los dos brazos, las dos piernas, el tronco y la cabeza; como partes secundarias, pratyanga, se les añadían el cráneo, el abdomen, la espalda, las sienes, las axilas, la nariz, las orejas, los ojos, los dedos, etc. Caraka cuenta cincuenta y seis pratyanga. Hay siete receptáculos, asaya o adhara, u órganos huecos, en los que están contenidos el aire, la bilis, la sangre, los alimentos; la matriz, garbhasaya, pertenece a esta última categoría. Cita Caraka quince órganos internos, koshthanga: corazón, hígado, riñón, estómago, etc. Existen los kalas, aponeurosis, las aberturas o conductos, srotas, que son nueve (boca, orejas, nariz, etc.), y las articulaciones, samdhi. Hay que añadir las impurezas, mala, de las que Manu distingue doce clases: orina, heces, lágrimas, etc. La anatomía del ayurveda cuenta novecientos nervios y ligamentos, snayus, setecientos vasos sira, diez vasos mulasira y setenta y dos mil vasos finos, nadi, los que parten del corazón.

Este, llamado hridaya, posee la forma de un capullo de loto invertido, lo que es una descripción anatómica exacta; el corazón es la sede del entendimiento, cetana.

En la descripción amplia y minuciosa de la anatomía ayurvédica, se atribuyen diferentes colores a los distintos conductos, según su contenido. Así, por ejemplo, los shleshamn son de color blanco.